El otro día, presenciando uno de los pocos conciertos que han dado Los Planetas como parte de su gira de presentación del recopilatorio Principios Básicos de Astronomía (2009), me reencontré con una canción que hacía mucho tiempo que no escuchaba y que tiene unos de mis versos frikis favoritos: "y Kang es el señor de todo el universo, y tiene a la antorcha humana en un bloque de cemento. Ni siquiera La Alianza ha podido detenerlo. Y se acaba la película y los malos van venciendo..." La canción es Que No Sea Kang, Por Favor y era la última que esperaba escuchar en aquel concierto, del que a lo mejor haré una reseña en otro momento, pero os adelanto que tampoco fue nada del otro mundo...
Es curioso. Al cabo de unos días y empezando a caer en un estado semi-melancólico mientras me iba de viaje por trabajo, me acordaba de cierta conversación sobre segundas partes de películas. La discusión surgió con El Imperio Contraataca...a algunos os gusta porque ganan los malos y a mí no por eso precisamente. Porque además últimamente siempre tengo la sensación de que "se acaba la película y los malos van venciendo".
Tanto frikismo marveliano mezclado, condensado en unas pocas frases y hecho poesía bien se merecen un hueco aquí:
A raíz de esto se me ocurrieron unas cuantas canciones con reseñas frikis y por eso me apeteció recopilarlas aquí. Creo que este post va a ser propiedad exclusiva de Los Planetas, porque enseguida se me vino a la cabeza siguiendo con la temática galáctica La Guerra de las Galaxias. Y es que esta canción que clausura el CD2 del Canciones Para Una Orquesta Química (1999) tiene alguna frase apoteósica...
"Ésto que gané a punta de espada en algún lugar de la Galaxia, luchando de verdad contra el Imperio"
Lo dejo aquí de momento, pero continuará...(y se admiten sugerencias)
Esta tarde me he reencontrado con una de mis canciones favoritas así sin querer. Mientras veía una película empezó a sonar de fondo en un momento de estos clásicos de final de feliz "Somewhere Only We Know" de Keane. Me encanta esa canción. Es posible que algunos penséis que es muy ñoña, pero hay una cierta poesía e ingenuidad en ella que me tiene enamorada. Recuerdo que un escalofrío me recorrió la espalda cuando la escuché en directo en un concierto. Puede que hasta se me escapase alguna lagrimita...
"And if you have a minute why don't we go Talk about it somewhere only we know? This could be the end of everything So why don't we go Somewhere only we know? "
El caso es que me he ido al Spotify a radiar como banda sonora de mi tarde de domingo deprimente el disco Hopes and Fears (2004), al cual pertenece esta canción, y me he encontrado con una pequeña joya en la cara B del single. La he puesto una y otra vez y todavía no me he cansado de ella. Sólo quería compartirla con vosotros...
"I don't know why I waste my time Getting hung up about the things you say When I open my eyes and it's a lovely day You know sometimes I feel like I'm Getting snowed under with the things you say When I open my eyes and it's a lovely day"
Hasta yo me doy cuenta de que este blog está alcanzando un tono peligrosamente reflexivo (por decir de manera suave que me voy poniendo cada vez más mística y melancólica). Así que he decidido que, aunque es domingo por la noche y por ende el momento más depresivo de toda semana laboral, voy a intentar esforzarme un poco y levantar el ánimo (el mío y el colectivo) para empezar la semana con fuerzas.
Como tengo la infinita suerte de ir caminando al trabajo en una ciudad como Madrid, hago de esos 25 minutos mi particular paraíso musical donde de alguna manera decido qué tipo de día voy a tener según las canciones que escojo en mi iPod. A veces, a modo reivindicativo y aunque me haya levantado del peor de los humores, haya dormido mal o me cueste un horror enfrentarme al mundo, hago un esfuerzo por buscar canciones que me hagan sacar fuerzas de flaqueza y caminar con energía por la calle. También son canciones con las que me emociono fácilmente si las escucho por ahí en algún bar o discoteca. Por eso, aquí cuelgo cinco pequeños trucos que hacen que un lunes por la mañana vaya dando mis pasos al son de la música, mueva la cabeza y me pongan un poco las pilas...
1. An Honest Mistake - The Bravery
Es la primera de la lista porque me inspira siempre una dosis de energía y de fuerza tremendas cuando la pongo. Perfecta para bailar en casa con la música a toda traca y en calcetines (lo he hecho, lo confieso) o para encenderse de la emoción cuando la ponen en cierto local madrileño de Malasaña. No dudéis que la bailé y viví como se merecía ante la cara de estupefación de quien estaba conmigo y medio bar :-)
El vídeo de esta canción es curioso. Ilustra un efecto dominó gigante que va aumentando progresivamente, pero no he podido colgarlo aquí porque la inserción está desactivada en el YouTube, así que buscadlo vosotros mismos :-P
"Don't look at me that way, it was an honest mistake"
2. Lisztomania - Phoenix
Cualquier canción de Phoenix valdría para entrar en esta lista, ya que todas son una oda al buen rollo y al positivismo. Estos franceses demuestran la buena forma en la que están algunas bandas de música alternativa del país vecino, ya que su último trabajo Wolfgang Amadeus Phoenix (2009) suena últimamente en todas partes, incluídos anuncios de televisión y bandas sonoras de películas. De hecho, así fue como saltaron a la fama cuando Sofía Coppola incluyó la canción Too Young en su película Lost in Translation (2004) (una de mis pelis favoritas y con una banda sonora más que recomendable).
Os dejo aquí Lisztomania, el primer single de Wolfgang Amadeus Phoenix, canción que algunos de los que no habíais salido nunca conmigo me mirasteis sorprendidos mientras cantaba extasiada ;-).
3. Kids - MGMT
Siempre que pongo esta canción en el iPod empiezo a caminar por la calle como si me fuese a comer el mundo, dando cada paso marcando el compás de la música. Temazo donde los haya, aunque he de confesar que el disco en el que está incluída - Oracular Spectacular (2007) - sólo salvaría esta y Time to Pretend...
4. Take me Out - Franz Ferdinand
Franz Ferdinand son especialistas en este tipo de canciones e imprescindibles cualquier viernes o sábado por la noche en algún bar con repertorio britpopero-alternativo. Y es que no valen para buscar profundidad y letras enrevesadas, pero son perfectos para bailar y geniales en concierto. Un "must".
5. Gloria - Mando Diao
Y es que sin Mando Diao esta lista estaría incompleta, son mi debilidad, lo confieso. Pongo aquí esta canción tan retro que dan ganas de ponerse la minifalda setentera y bailarla en un guateque. El 2 de diciembre presentan este último disco en la Riviera en Madrid, cita ineludible.
Pocas veces un grupo y un disco se han hecho un hueco de esta manera en mi vida y en mi iPod, pero en este caso ha sido un flechazo, una sensación de necesidad de dejar todo lo que estaba haciendo para cerrar los ojos y poner todos mis sentidos en él. Es curioso, he de confesar que me resistía a escuchar un grupo que se llamase Pumuky y cuyas únicas referencias apuntaban a que sonaban a ratos a Los Planetas. Pero una vez le di al Play no hubo vuelta atrás.
El Bosque en Llamas (2009) no es ni mucho menos el primer trabajo de los canarios (afincados en Barcelona) Pumuky, pero sí el comienzo de mi relación de fascinación con ellos. Es un disco en el que sólo puedes cerrar los ojos y dejarte llevar por la música y donde la letra va apareciendo sola y calando en ti poco a poco, por lo común, por lo cotidiano y familiar de cada situación. Es un disco reflejo de cómo hay cosas que no es necesario decir con palabras, donce se escuchan de fondo versos como estos: “Te seguiré/ A donde vayas, yo iré/ Abandoné hasta mi nombre por ti.” Los únicos que componen El Innombrable, primer tema de El Bosque en Llamas.
A pesar de abrir el disco con esta declaración de intenciones, el canto a un ser querido se convierte a veces en algo agridulce, donde se intercalan una serie de sentimientos encontrados en el que el sacrificio aparece como hilo conductor en muchas ocasiones, como ocurre con Si desaparezco o Los enamorados.
"Si desaparezco, no bajes al barranco, está lleno de espinos, podrías lastimarte"
Hace poco leí en una entrevista a Jair Ramírez (líder del proyecto Pumuky) que lo más difícil no había sido escribir Los Enamorados, es más, que había resultado placentero echar fuera ciertos sentimientos y pensamientos. Lo duro fue hacérselo escuchar a su pareja, ya que la letra utiliza la comida como metáfora de una relación que ha caído en la rutina, el tedio e incluso el reproche perpetuo, pero que termina sacando fuerzas de flaqueza para luchar y sacrificarse para conseguir que siga adelante. Al final ella accedió a poner los coros femeninos a la canción, así que debió de entenderlo.
"Hagamos algo absurdo, amémonos. Hagamos algo para enamorarnos otra vez"
A mi me gusta particularmente El Eléctrico Romance de Lev Tremen y la Diva del Éter. Con este título tan manido al final resulta una declaración de impotencia:
"¿Qué buscas de mi? ¿Qué tengo que te pueda dar? Para ser feliz necesitas algo más"
El disco se clausura con un homenaje kafkiano en La Metamorfosis. Es una descripción de esos momentos cuando alguien cercano te pide alguna explicación, mientras te miran preocupados. La canción habla de esos momentos de oscura tristeza donde parece que has dejado de sentir, nadie ni nada te importa, pero donde lo quemas todo para empezar de cero y resurgir de las cenizas que has generado.
"Y cuando empiece a llover ceniza sentiré un desgarro extasiado. Sangraré"
Volviendo al sonido "planetario" de Pumuky, he de decir que La Metamorfosis me recuerda particularmente a La Copa de Europa, el corte que clausura Una Semana en el Motor de un Autobús (1998). En realidad es como si fuesen las dos caras de una moneda. Mientras La Metamorfosis habla de acabar con todo ante la mirada extasiada de todos los que te rodean, de la catarsis vital, de tocar fondo, La Copa de Europa es un canto al conformismo, a la resignación, a renunciar a lo nuevo y a conocerse mejor por buscar un ancla para evitar navegar a la deriva por miedo.
"Ahora pienso que no merece la pena,arriesgarme traerá más problemas"
Hacía tiempo que no rescataba los discos de Maga de su olvido. Y es que desde que su líder Miguel Rivera dejó temporalmente el grupo para acompañar a Xoel y a Deluxe en la gira de su disco Reconstrucción (2008), no han publicado ningún disco ni material nuevo. Se supone que esta era una decisión tomada precisamente para tomarse un tiempo para componer y reinventarse, así que el tiempo dirá si ha valido la pena tomarse ese descanso.
De momento, no sé por qué he vuelto a escuchar ese Agosto Esquimal incluído en su Álbum Blanco (2002) que un día me puso los pelos de punta. Yo apenas conocía a este grupo pero recuerdo la primera vez que escuché esta canción. Empezaba el verano en Santiago y estábamos ensimismados haciendo un trabajo para el final del cuatrimestre mirando anonadados para nuestros portátiles. Hasta que uno de nosotros se arrancó a poner un poco de música y sonó esta canción...hubo algo especial en ella que hizo que un escalofrío recorriese mi espalda....
"Quiero dar marcha atrás, amarillo, patinar..."
En su segundo álbum - o Álbum Negro (2004) - está una de mis canciones favoritas: Astrolabios. Es raro, porque no es ni de las más conocidas del grupo ni de las más populares entre sus fans, pero para mí tiene algo especial. La melodía me lleva, me hace cerrar los ojos y cantar meneando la cabeza de un lado a otro. Su estribillo es una frase que resonó en mi cabeza durante mucho tiempo y cuya primera parte tuve puesta en el msn durante un tiempo, hasta que alguien descifró el acertijo...
"Un asterisco en la palma de mi mano: una acotación de tu puño y letra"
En este repaso express a través de la discografía de Maga, me queda su Álbum Rojo (2006), el más maduro y más consistente de los tres publicados hasta la fecha. Con Al Dictado fue amor a primera oída. Siempre me ha parecido una canción muy poética, muy fantasiosa y como de cuento...Quizás tiene un punto a Los Planetas, no voy a negarlo, pero juzgad vosotros mismos...
"Esperaré a que cierres la mano, para atrapar el momento..."
Tengo que terminar con la más pegadiza y la que fue primer single de ese Álbum Rojo. Es un poco más facilona que las demás pero ¿quién no ha querido decirle a alguien eso de "voy a borrar tus sueños para salir de tus recuerdos"? Imposible no reeencontrarse con algun fantasma del pasado escuchando estos versos.
No sé si alguno de vosotros os acordáis de que estuvimos a punto de abordar a Miguel Rivera el año pasado en Cambados cuando toco con Xoel el sabado del Albariño. Estaban él y Juan de Dios en un garito (¿cómo se llamaba? Este donde estuvimos este año también...). Al final ninguno de nosotros fue capaz de vencer el miedo escénico y echarle morro...yo os lloré que quería un autógrafo, pero mis lágrimas de cocodrilo no os conmovieron, gentuza :-P
Es cierto que a veces me pongo un poco mística con esto de las sensaciones que me provoca una canción o un disco, pero para mí en ello reside el poder de la música. En encontrar el momento adecuado para cada canción, en que cada una constituya la banda sonora de un instante, de un estado de ánimo, de un recuerdo o de una sensación. Por eso cuando algo tan sencillo y tan gratuíto como una canción te hace sonreir, me siento infinitamente agradecida.
Por eso este post es un agradecimiento a uno de esos grupos que consigue ponerme los pelos de punta con sus canciones e inyectarme una dosis de buen rollo e inocencia gratuíta. Esa es una capacidad que tienen Facto Delafé y Las Flores Azules. A veces me sorprendo a mí misma sonriendo por la calle cuando suena alguno de sus discos en mi iPod.
Su primera canción conocida es "Mar, El Poder Del Mar", canción con la que ganaron varios premios, supongo que también a base de ponerle los pelos de punta a todos los que escuchaban esta joya. Recuerdo un viernes por la mañana que estaba en el trabajo en estado catatónico cuando me saltó una ventana de messenger con un link a esta canción. Hasta ese momento estas canciones habían sido como muy mías, pero me hizo una ilusión especial y no pude evitar ponerla, compartirla y sonreir.
"De plata la medalla del subcampeón, hoy gano, tú ganas, ganamos los dos..."
Supongo que el principal mérito de estas canciones son hacer poesía lo cotidiano, contagiar positivismo y, a veces, inspirar cierta envidia, ganas de sentirse igual y de buscar esos momentos y sensaciones que describen en sus letras. Eso es lo que me pasa siempre con "Enero en la Playa", porque retrata la perfección y la inocencia, el amor, el cariño, la complicidad...
"Malvado, engreído, traidor, forajido, conocido bandido en la Vía Láctea por vender estrellas independientes a multinacionales semiespaciales...y te duermes"
Si bien estas dos canciones son mis favoritas de su primer disco Facto Delafé y Las Flores Azules VS El Monstruo de las Ramblas (2004), es cierto que en general es bastante oscuro y nocturno. Sin embargo, su segundo disco Facto Delafé y Las Flores Azules en La Luz de la Mañana (2007) es un un canto a la luz, luminoso, un poco más pop y soul...de hecho el "slogan" para su lanzamiento fue "Música para soñar".
Para terminar y como parte de este segundo disco, no puedo evitar rescatar esta canción que formó parte de la banda sonora de "Yo soy La Juani" de Bigas Luna. Para todas las 'supervivientes', las que 'miran pa'lante y no se arrepienten'.
"Lucha niña guapa, hazlo niña buena"
Por último, darte las gracias a ti, sí, a ti que me estás leyendo en este momento,voy a pedirte un favor: Sonríe, sí tú, sonríe...venga, que nadie mira... :-)
Es curioso como los 40 principales y demás emisoras de radio sin criterio musical definido a veces te fastidian un grupo que te gusta particularmente y que crees haber descubierto sólo tú. Este es el caso de Second. Estos murcianos poperillos que de primeras suenan a Deluxe se dieron a conocer después de ganar la Global Battle of Bands cuando aún cantaban en inglés y después de eso empezaron a hacerse un hueco en el mundillo del indie español.
Tras sacar su último disco Fracciones de un Segundo (2009) cantado ya íntegramente en castellano, las emisoras de radio y cadenas de televisión 'comerciales' empezaron a darles minutos con el que fue el primer single de este disco, Palabras. Parece que a ninguno de los productores de estas cadenas les importaban los tres discos impecables que habían publicado hasta la fecha y con los que cosecharon grandes críticas y ganaron concursos. Yo estoy particularmente enamorada de Invisible (2006), disco en el que mezclan canciones en inglés y castellano y extraordinariamente arreglado y producido.
Aún a pesar del reciente fenómeno fan que desencadenó este alarde de publicidad, merecía la pena ver lo que se cocía en aquel concierto que dieron en Madrid el 23 de abril en la Sala Caracol. Aunque esperaba ordas de quinceañeras enfurecidas, la realidad fue que allí estaban los fans de verdad, los de siempre, a los que no les importaba si salían en la tele o no, si los había producido Carlos Jean o no...
Las canciones en inglés de ese Invisible se iban intercalando con otras en castellano donde iban presentando las de su nuevo disco, pero lo que de verdad es de destacar de ese concierto, es que estos murcianos ganan y mucho subidos a un escenario. Juegos de luces, reversionado de algunas de sus canciones y más cañeros de lo que suenan en sus discos, todo aderezado con la chulería de Jose Ángel Frutos que se contorsionaba poseído por el escenario.
Abrieron con Rincón Exquisito para seguir con Invisible, primer single del disco homónimo. Luces, efectos de sonido y salida triunfal de grupo a escena.
Momentazo fue este Nada te Dirige, mi favorita del grupo también del mismo disco, cantada a dúo con Alis para la ocasión. Canción facilona pero cargada de fuerza y de las que apetece cantar a todo pulmón.
"Y me he cansado de escuchar, por una vez me toca a mi / Le quito el turno a los que te han dictado como deber ser / Nada te dirige, nada te dirige, nadie que se atreva... "
La gran sorpresa de este concierto fue este Horas de Humo, ganó fuerza y cobró sentido...
"Y yo, empiezo a comprender, sólo estábamos tú y yo"
De su trabajo nuevo destacaron Palabras y Rodamos, aunque es cierto que repasaron casi todas las canciones de este álbum sin descanso. Se dejaron la piel en el escenario, como tiene que ser, sí señor.
Terminaron con Todas las Cosas a petición del público, final apoteósico en el que unas cuantas grupis oxigenadas invadieron el escenario y sobaron a todos y cada uno de los miembros de la banda. Salimos de allí con un gran sabor de boca y esperando la oportunidad de poder verlos otra vez en concierto. Un 10 para estos murcianos.